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Sección 1. Estrategias para el cambio y mejora comunitaria: Una visión general

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  • ¿Qué significa organizarse para lograr el cambio comunitario?

  • ¿Por qué participar en la organización comunitaria?

  • ¿Cuáles son algunas estrategias efectivas para la organización comunitaria?

  • ¿Cómo provocar un cambio a través de la organización comunitaria?

En la Caja de Herramientas Comunitarias, nuestros autores hablan siempre sobre los diferentes caminos para mejorar nuestras comunidades y sobre cómo realizar todas las tareas, grandes y pequeñas, que hacen que una organización funcione y lo haga bien. Sin embargo, hablando en términos generales, ¿cómo funciona todo esto?, ¿cuáles son las estrategias determinantes que funcionan para mejorar nuestras comunidades?, ¿por qué algunas organizaciones a nivel comunitario decaen, mientras que otras llegan lejos y florecen?

A lo largo de toda la Caja de Herramientas ofrecemos sugerencias de lo que consideramos son métodos “apropiados” para enfocar el trabajo comunitario. Algunas de estas sugerencias son explícitas, Otras ideas—nuestra convicción acerca de la igualdad de todos los seres humanos, por ejemplo, o de la importancia del esfuerzo de la gente para mejorar sus comunidades – no son temas de secciones especificas, sino el fundamento de lo que hacemos. Estos valores e ideas son la base de todo nuestro trabajo en la Caja de Herramientas Comunitarias.

Una de estas ideas es la organización comunitaria – la noción de que la gente puede y debe reunirse para hablar sobre lo que es importante, y después trabajar juntos para obtener el cambio en sus comunidades. Como esta idea es un hilo conductor presente en el tejido de nuestro trabajo, nos gustaría usar este capítulo para hacerlo explícito y explorarlo con mayor profundidad.

Así, en las próximas páginas (y en las próximas secciones) haremos justamente esto. En el resto de esta sección, daremos una visión general de la organización comunitaria – qué es y cómo se hace. También daremos explicaciones breves de las diferentes maneras de apreciar la organización comunitaria. A pesar de que las estrategias que discutiremos tienen mucho en común, tal vez ayude separar y comparar los diferentes enfoques para poder analizar nuestro trabajo más claramente.

¿Qué significa organizarse para lograr el cambio comunitario?

La organización comunitaria es el proceso por el cual la gente se agrupa para identificar problemas o metas comunes, para movilizar recursos y, de otras formas,  desarrollar e implementar estrategias para alcanzar los objetivos que quiere lograr.

Como se puede ver, es una gran idea – es una manera de ver el trabajo que hacemos. Es por ello que incluye muchas de las otras ideas mencionadas en la Caja de Herramientas.  Por ejemplo, una organización comunitaria efectiva generalmente incluirá:

  • Obtener un conocimiento de la comunidad. El primer paso clave es identificar la comunidad y qué es lo más importante para sus residentes.
  • Generar y usar el poder. Hay varios tipos de poder y, dependiendo de la naturaleza de la organización y sus metas a largo plazo, la organización tendrá (o necesitará) diferentes tipos de poder. Los diferentes tipos de poder incluyen:
  • Poder político o legislativo – por ejemplo, la organización podría trabajar para aprobar leyes que dificulten que los jóvenes puedan adquirir alcohol o tabaco.
  • Poder del consumidor – la iniciativa podría organizar un boicoteo contra una organización cuyas políticas sean cuestionables para la salud ambiental.
  • Poder normativo jurídico -- la iniciativa puede llevar a los tribunales a un propietario que no acate la ley.
  • Poder disociador – los empleados de una organización podrían hacer una huelga para demandar mejores condiciones de trabajo.
  • Describir el asunto. Un aspecto crucial para organizar efectivamente es ser claro en lo que la gente considera importante y lo que se piensa que debe hacerse al respecto.
  • Planificar acciones con un propósito. Planificar acciones es fundamental para la organización comunitaria.
  • Hacer que otros participen activamente. La organización comunitaria da resultados en parte porque la fortaleza que existe está en la mayoría. La idea de que “no podemos hacerlo solos, juntos podemos lograr todo” es el pilar de una organización comunitaria.
  • Generar y utilizar otros recursos. Siendo que la participación de muchos es el cimiento del esfuerzo de la organización comunitaria, es necesario también que un grupo obtenga otros recursos. Estos recursos pueden incluir dinero en efectivo, donaciones y otras formas de apoyo.
  • Comunicarse con la comunidad. Hay muchas maneras de transmitir un mensaje efectivamente y hacerle saber a toda la comunidad lo que se está haciendo, por qué se está haciendo y por qué todos deberían participar.

Un punto importante que debemos recordar es que la organización comunitaria es fundamentalmente un proceso de base. No se trata de un “experto” externo que diga a la comunidad en qué aspectos debe trabajar. Más bien, se trata de que los miembros de la comunidad participen en algo y utilicen esa energía para crear el cambio. En suma, se trata de empoderar a la gente para que mejore su vida, de la manera más efectiva, cualquiera que ésta sea.

Una lección fundamental para el organizador comunitario es que no se organiza a la gente para que haga algo que uno cree necesario; por el contrario, se trata de descubrir qué es importante para ellos y de ayudarles a alcanzar esos objetivos.

La organización comunitaria, bien hecha, provoca un cambio en la distribución del poder: se crea una base de poder entre un amplio grupo de gente. Muchas veces, la organización comunitaria se lleva a cabo con aquellos a los que tradicionalmente se les ha negado una voz o cuyas necesidades han sido ignoradas  - los pobres, los sin techo, ciertas minorías, etc.

¿Por qué participar en la organización comunitaria?

Organizar a los miembros  de una comunidad – cualquiera que sea la meta – tiene beneficios generales que ocurrirán si el trabajo está bien hecho. Éstos incluyen:

  • Un mayor potencial para que ocurran los cambios que se quieren ver. La voz colectiva de mucha gente que trabaja en conjunto en un problema es mucho más fuerte que una voz individual.
  • Empoderamiento. Hacer que la gente participe (especialmente aquellos que tradicionalmente no han tenido mucho poder) en mejorar las condiciones que definen sus vidas puede incrementar el sentido de autoestima de la gente y de sus capacidades, ayudándoles a llevar vidas más satisfactorias.
  • Mayor independencia entre los miembros de la comunidad. Organizar a la gente para originar un cambio ayuda a mantener un nivel alto de control sobre su propio destino. En última instancia, esto reduce la cantidad de ayuda externa que se necesitará.
  • Apoyo social cada vez mayor. Al integrar diversos grupos de gente que trabajan por un bien común, se tiene la oportunidad de conversar y aprender con otros, a quienes de otro modo no se hubiera conocido. Tanto en lo profesional como en lo social, la organización comunitaria ofrece a la gente una gran oportunidad de crecimiento y esparcimiento.
  • Mayor igualdad en la sociedad. Cuando la gente gana cierto control sobre las fuerzas que definen sus vidas, el equilibrio de fuerzas en la comunidad cambia, extendiéndose de forma más amplia y distribuyéndose de forma más equitativa. Esto, a su vez, cambia positivamente la situación de las personas con menor poder, contribuyendo así a una sociedad más justa.

¿Cuáles son  algunas estrategias efectivas para la organización comunitaria?

Hay muchas y distintas maneras para que una comunidad dé lugar a los cambios que desea lograr. En la Caja de Herramientas Comunitarias, las que más nos interesan son aquéllas en las que la gente se reúne para mejorar la vida en sus comunidades. Esto ocurre de diferentes formas y por distintos motivos. Así, puede haber maneras ligeramente diferentes de ver el proceso de organización. Las cuatro maneras que siguen se analizarán con más detalle en las secciones subsiguientes de este capítulo.

Organización para el desarrollo local. Conocida también como desarrollo comunitario, el desarrollo local se centra en la creación de lazos comunitarios por medio de mejorar el proceso mediante el cual se obtienen las cosas. Por ejemplo, se enfatiza  la idea de la capacidad comunitaria – la habilidad de la comunidad para resolver sus propios problemas al aprender técnicas tales como la facilitación de grupo y el razonamiento crítico, los cuales son cruciales para el trabajo comunitario – y de trabajar para lograr relaciones armoniosas entre la gente de diferentes razas, etnias y clases sociales. Se centra en lo que opina y siente la gente. La idea de “ayudar a la gente a ayudarse a sí misma” es clave para este concepto. Algunas organizaciones como el Cuerpo de Paz y Vista son buenos ejemplos de lo que queremos decir con  el desarrollo de una localidad.

Planificación social o cambio de políticas. Mientras que el desarrollo de una localidad se enfoca principalmente en el proceso de trabajar en conjunto, la planificación social se enfoca en obtener resultados. Es decir, en resolver problemas sociales específicos, como la falta de viviendas adecuadas o un índice de criminalidad muy alto. Ofrecer bienes y servicios y evitar la duplicación de dichos servicios son objetivos importantes para este tipo de organización.A menudo es creada por funcionarios comunitarios o planificadores, o surge como resultado de programas estatales o federales.

Debido a que  es generada principalmente por estadísticas y otro tipo de datos, la planificación social puede ser considerada más “científica” que el desarrollo local. Por ejemplo, un organizador puede indicar que “Los registros del departamento de salud muestran que solamente 65% de los niños que entran al jardín de niños tienen todas las vacunas; necesitamos un proyecto que asegure que nuestros niños reciban las vacunas que protegerán su salud”.

El uso de “expertos” podría considerarse una parte necesaria de este enfoque por la importancia que se les da a las estadísticas y a otros tipos de información. Esto aplica más en este tipo de organización que en cualquier otra que analizaremos más adelante.

Cuando la gente piensa en organización comunitaria, la idea que emerge es a menudo la del tercer tipo de organización, Organizar para la acción social o apoyo de sistemas. Cuando pensamos en las manifestaciones en el Sur de los Estados Unidos en los años 60 o en los activistas del SIDA mostrando simulacros de “muertes” en frente de la Casa Blanca en los años 80; esto es a lo que nos referimos. La organización de acción social es muy contenciosa y el concepto de justicia social es el ideal dominante.

En la organización de acción social, los miembros de un cierto grupo—a menudo los discriminados o que pertenecen a un nivel económico bajo y por lo tanto tienen poca voz como individuos – se agrupan para demandar a la comunidad en general mayores recursos o un trato equitativo.

Finalmente, el uso de coaliciones es muy popular y puede ser un método efectivo de organizar una comunidad para ocasionar un cambio. Las coaliciones son grupos amplios que reúnen gente y organizaciones de entre toda la comunidad, incluyendo muchos grupos que normalmente no trabajan en conjunto. Por ejemplo, una coalición para incrementar la concienciación del SIDA en la comunidad, podría reunir a funcionarios del departamento de salud, representantes de comunidades religiosas, gente joven, líderes de negocios y miembros de  la comunidad GLBT (gay, lesbianas, bisexuales y transexuales)  -- grupos que en ciertas ocasiones no coinciden en ninguna parte.

El poder de una coalición deriva de la idea del poder de la mayoría – reunir gente heterogénea otorga el poder necesario para efectuar los cambios que se desean.

Cuando se observan estas cuatro estrategias para la organización comunitaria, queda muy en claro que estos enfoques no son completamente distintos entre sí. Un grupo que está más interesado en el proceso de desarrollo local obtendrá en todo caso los resultados que desea y podría utilizar tácticas de acción social más enérgicas para lograr esos resultados. Y desde luego, una coalición puede decidir utilizar cualquiera (o muy probablemente todas) de las otras tres tácticas en algún momento de su vida como coalición.

Sin embargo, nuestra esperanza es que al separar estas ideas – aunque esta separación sea algo teórica—podamos ayudar a los organizadores a pensar sistemáticamente en los fines deseados y los métodos que los llevarán a obtenerlos, así como a organizar el trabajo de acuerdo a sus valores.

¿Cómo provocar un cambio a través de la organización comunitaria?

La organización comunitaria puede hacerse de diferentes maneras; cómo lo haga una iniciativa particular dependerá de dónde esté trabajando y cuáles sean sus objetivos específicos. Se pueden encontrar más consejos prácticos de “cómo hacerlo” en cada una de las secciones de estrategia específica que siguen a ésta.

No obstante, algunas de las ideas básicas son prácticamente las mismas, sin importar cuáles sean los objetivos finales.  Lo que sigue entonces, es simplemente una visión general para que se pueda comenzar a considerar lo básico.

  • Ante todo, y obviamente, se necesita que la gente quiera participar en los esfuerzos de la comunidad.  Esta es la parte más importante de la organización comunitaria. Se puede lograr de diferentes maneras – desde conversaciones informales e ir de puerta en puerta hasta usar métodos más formales de reclutamiento.

Llamar a la puerta es una táctica clásica de organización comunitaria que los activistas comunitarios utilizan habitualmente. Ir de puerta en puerta en el área de interés con una presentación breve como la siguiente, puede lograr despertar el interés inicial.

"Hola, soy ____ y trabajo con ___. Estamos preguntando a la gente del vecindario cómo podemos mejorar la comunidad. ¿Estaría dispuesto a darme unos minutos para conversar sobre lo que podría cambiarse o revisarse?"

Es necesario ser cuidadoso con esto. Puede que algunos miembros del grupo no les guste ir de puerta en puerta para difundir información. Puede que no estén convencidos de la seguridad del vecindario que estén visitando. También podría ser ilegal que la organización se comunique con miembros de la comunidad con visitas de este tipo. Por lo tanto, ¡antes de comenzar su campaña, verifique si sus miembros se sienten cómodos con esta idea y examine las leyes locales para asegurarse que una campaña de puerta en puerta es segura y legal!

  • Luego, de los comentarios y sugerencias que usted escuche de los miembros de la comunidad, se necesita identificar los temas que parecen ser de mayor preocupación. Tres preguntas son especialmente importantes de considerar cuando se decide tratar un problema.
    • ¿Es lo suficientemente importante como para que la gente quiera tomar acción al respecto?
    • ¿Es específico?  Por ejemplo, la violencia puede ser un problema – ¿pero qué clase de violencia es la que le preocupa a la gente?, ¿la violencia doméstica?, ¿la violencia en escuelas? ¿los atracos cuando oscurece?
    • ¿Puede hacerse algo para incidir sobre el problema en un periodo de tiempo razonable?  Tal vez no se pueda hacer mucho localmente para cambiar el efecto invernadero global, pero se puede hacer mucho para fomentar la conservación de energía y el uso de técnicas de construcción  y fuentes de energía respetuosos del medio ambiente.
    • Entonces, las personas que deseen hacer algo sobre el problema deben redefinirlo como una meta. Esto le da a la gente algo positivo para esforzarse por conseguir y los anima a crear una comunidad en vez de simplemente eliminar algo molesto o peligroso. No solamente hace que trabajar en el tema sea más  atractivo, sino que también prepara a la gente para continuar el proceso de creación de una comunidad en el futuro.

Esto también permite identificar el tema convirtiéndolo en algo claramente alcanzable.Supongamos que el tema identificado por la comunidad es el tráfico. Es bullicioso, causa contaminación, y en los últimos diez años, ha aumentado al punto que lo que tomaba 10 minutos para llegar ahora toma 45 minutos en la hora pico. ¿Cuál seria una meta clara para enfocar este tema?

Hay numerosas posibilidades. Mejorar y expandir el transporte público sería una posibilidad sobre la cual la iniciativa comunitaria podría tener cierta influencia. La designación de vías para bicicletas y la construcción de vías fuera de las calles sería otra. Cada una de estas posibilidades representa una meta clara y alcanzable que no solamente representa el éxito de la organización comunitaria sino que también puede inspirar a la gente a participar en la próxima campaña, la cual podría ser una meta más ambiciosa.

  • Desarrollar la estrategia es el próximo paso en la organización comunitaria. Cuál será esta estrategia depende mucho del tipo de organización que se está llevando a cabo. De cualquier modo, en todos los tipos de organización, los miembros del grupo querrán reunirse y elaborar respuestas consensuadas para las siguientes preguntas:
    • ¿Cuáles son las metas a corto y a largo plazo?
    • ¿Cuáles son los puntos fuertes y los puntos débiles de la organización?
    • ¿A quiénes les interesa el problema?
    • ¿Quiénes son los aliados?
    • ¿Quién tiene el poder para darle a la iniciativa lo que desea?
    • ¿Cómo lograr que el trabajo sea agradable para que los miembros comunitarios participen?

Es importante establecer la organización de una manera lógica. A la gente le gusta considerarse gente razonable. Por lo tanto, los organizadores deben desarrollar una estrategia de tal manera que cada intensificación de una actividad tenga sentido; así,  ni los miembros del grupo ni la comunidad en general perciben lo que se está haciendo como reaccionario o exagerado.

Un pequeño pueblo al este de Kansas se organizó para protestar por la construcción de un camino que atravesaba unos pantanos bajo protección ambiental y considerados espiritualmente sagrados por los indios nativo americanos. Dos organizaciones del pueblo comenzaron a escribir cartas a funcionarios del gobierno local pidiendo que el camino se construyera alrededor de los pantanos en lugar a través de ellos.

Al no dar resultado, los grupos se pusieron más activos. Se escribieron artículos en el periódico y se animó a los miembros de la comunidad a escribir a sus representantes locales en protesta. Los residentes asistieron a reuniones del municipio local y protestaron verbalmente la decisión del gobierno de la ciudad.

Como las cartas y las protestas no tuvieron éxito, las organizaciones formaron manifestaciones públicas. Después de que éstas no dieron los resultados esperados, los miembros de la comunidad comenzaron a protestar en las secciones del camino que ya habían sido construidas. Las protestas fueron ignoradas de la misma manera que las cartas, la asistencia al cabildo y las manifestaciones anteriores.

Finalmente, las dos organizaciones contrataron abogados y entablaron juicio contra la ciudad para evitar que el camino fuera construido—un paso que nunca hubiera sido aprobado por los residentes al principio de la controversia. El juicio atrajo la atención de la agencia EPA (Agencia de Protección del Medio Ambiente) y pronto se involucraron las agencias federales. Hasta la fecha, los grupos han tenido éxito en bloquear la conclusión del camino.

  • A partir de las estrategias, la organización debe desarrollar tácticas específicas para la estrategia que se ha escogido. Ejemplos de tácticas incluyen boicoteos, peticiones, manifestaciones, reuniones con gente en el poder y otras. Como mencionamos en el último paso de desarrollo de estrategias, los miembros del grupo deben asegurarse de que sus tácticas sean adecuadas a la situación – que no sean muy extremas (o muy débiles); que estén dirigidas a la gente apropiada; y que tengan una buena probabilidad de ser efectivas.
  • El siguiente paso en la organización comunitaria es escoger los pasos de acción específicos para llevar a cabo las estrategias y tácticas que se han desarrollado. Estos pasos de acción se convierten en la base del trabajo comunitario. Éstos deben ser muy explícitos, especificando quién va a hacer qué, cómo y para cuándo.
  • El organizador debe establecer metas de logro inmediato y de corta duración y estos logros deben ser festejados. En su mayoría, el trabajo comunitario requiere mucho tiempo y a veces ese trabajo no se lleva a término. Las metas de la organización pueden ser muy grandes – eliminar el abuso de menores, desarrollar un vecindario próspero en lo que actualmente es un área en declive y con problemas con el crimen; o terminar con toda forma de discriminación. Estas metas tomarán mucho tiempo en lograrse, y tal vez, nunca se logren en nuestra vida.

Por esto, es importante que el grupo logre un éxito rápidamente. Es importante para la moral del grupo sentir que se va progresando; que su trabajo no es solamente por una buena causa, sino también que se está  llevando a cabo de manera apropiada. A nadie le gusta sentir que su trabajo es inútil, que está sacrificando su valioso tiempo por una causa perdida o que su trabajo no es apreciado. Por lo tanto, festejar el trabajo – y a la gente que lo hace – debe ser una parte regular en la vida de la organización.

  • Finalmente, la organización necesita seguir funcionando. Como mencionamos anteriormente, el trabajo comunitario nunca termina. El grupo podría estar organizándose para trabajar en diferentes metas específicas. Pero cuando el grupo ha ganado (o cuando se decide que es tiempo de retirarse de la batalla con elegancia) entonces es tiempo de descansar, reorganizarse y pasar a la siguiente campaña.

En resumen

El poder de una comunidad organizada que trabaja en conjunto para lograr metas consensuadas es realmente espectacular. No hay paso más importante que la organización cuando se trata de mejorar la vida en nuestras comunidades. Por ello, es crucial para los que trabajamos por nuestras comunidades, entender cómo hacerlo de forma efectiva.

Martin Luther King, Jr. fue un organizador tremendamente poderoso. En un discurso en Memphis en 1968, él inspiró a los oyentes con las siguientes palabras: "Levantémonos esta noche con una voluntad más grande. Parémonos con más determinación. Y en estos días, estos días de retos, hagamos de Estados Unidos lo que debe ser. Tenemos la oportunidad de hacer de Estados Unidos una mejor nación”. Nosotros en la Caja de Herramientas Comunitarias les pedimos que ustedes tomen esa oportunidad  -- que trabajen para organizar a la gente por una comunidad mejor, una nación mejor y finalmente, un mundo mejor.

Contributor 
Jenette Nagy

Retiros

Programa Residente de Windcall

Windcall
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(Texto extraído de información del Programa de Residentes de Windcall)

Si usted está trabajando para cambiar el mundo, sabe que es una lucha sin fin... una lucha que puede dejarlo exhausto incluso cuando su trabajo sea satisfactorio y afirmativo. Quizás usted vaya a necesitar una oportunidad para dar un paso atrás, tomar un descanso, recuperar el aliento en un lugar donde pueda desperezarse y ver el horizonte.

Es por esto que hemos creado el Programa de Residentes de Windcall. Desde 1989, éste ha sido un lugar de retiro y renovación para la gente comprometida con el trabajo para el cambio social. Nuestro objetivo principal es: honrar y ayudar a conservar el compromiso y la energía de los que trabajan para lograr una sociedad más justa. Si usted ha estado haciendo este difícil trabajo y necesita dar un paso atrás para ver lo que se presenta, le animamos a llenar una solicitud para ir a Windcall.

Puede hacer una solicitud para alojarse en Windcall de dos a cuatro semanas durante una de sus sesiones residenciales. Las residencias de verano se llevan a cabo durante junio y julio con un plazo para enviar la solicitud hasta el 15 de enero. Las residencias de otoño se llevan a cabo después del Día del Trabajo a fines de Octubre, con un plazo límite para solicitarlas hasta el 10 de abril.

Windcall acoge a los residentes sin costo alguno durante su estadía. Hay solamente cuatro invitados por vez. Ofrecemos estipendio parcial de viaje para aquellos que lo necesiten y animamos a los residentes a pasear en automóvil siempre que sea posible una vez que lleguen para que disfruten lo que el suroeste de Montana les ofrece.

Recursos impresos

Berkowitz, W. R. (1997). Community and neighborhood organization. Chapter for Handbook of Community Psychology.

Bobo, K., Kendall, J., Max, S. (1996). Organizing for social change: A manual for activists in the 1990s. Minneapolis, MN: Seven Locks.

Fawcett, S. B. (1999). Some lessons on community organization and change. In J. Rothman (Ed.), Reflections on community organization: Enduring themes and critical issues. Itasca, IL: F. E. Peacock Publishers.

Rothman, J., Erlich, J. L., & Tropman, J. E. (Eds.). (1995). Strategies of community intervention. Itasca, IL: F. E. Peacock Publishers.

Recursos en línea

Institute for Social Justice Association of Community Organizations for Reform Now (ACORN)
Contact: Elena Hanggi 523 W. 15th Street, Little Rock, AR 72202. Program: Training for members of ACORN; week-long and 2-day training sessions for others; special training for unions and in operation of radio and television stations.

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