| CHC: Cuéntenos sobre su organización y su experiencia en boicots. BP: Los Defensores del Reciclaje es una organización donde todos son voluntarios, una pequeña organización que cuenta con aproximadamente 130 miembros. Hacemos exactamente lo que implica nuestro nombre: defendemos el reciclaje y prevenimos sobre la generación de desperdicios. Este boicot al PVC se debió en parte al hecho de que estábamos comenzando a reciclar botellas de plástico en la región y el PVC era un gran contaminante. Además nos dimos cuenta, principalmente, de que el PVC era innecesario. Algunos de nuestros miembros estaban interesados en organizar un boicot. De modo que nos reunimos y decidimos por qué lo haríamos y cómo lo haríamos. Decidimos que existen tres pasos básicos para realizar un boicot. El primero es informar a la gente sobre la importancia de realizar esta medida. El segundo es comunicar cuáles son las acciones específicas que se deberán realizar. El tercero es informar a los fabricantes sobre nuestras acciones. En primer lugar, decidimos apuntar a cuatro de las principales cadenas de almacenes de la zona, y enviamos voluntarios a cada uno de ellos a inspeccionar las estanterías de los almacenes y verificar qué productos estaban envueltos en PVC. Obtuvimos los nombres de los productos, así como el tamaño de sus envoltorios; y le enviamos una carta a cada una de estas empresas diciendo: “Ustedes venden un buen producto, pero no nos gusta su envoltorio. ¿Sería posible cambiarlo? Vemos que existen otros competidores que también están fabricando un buen producto, pero no usan PVC.” Realizamos una conferencia de prensa y usamos muchas imágenes, montañas de botellas de plástico que demostraban que una sola botella de PVC arruinaba la reciclabilidad de toda la pila. Además les mostramos que existen varios productos similares y que sólo uno usaba PVC. Este significa que los fabricantes podrían usar otros materiales. Logramos que nuestros voluntarios se pararan en frente de los almacenes (con permiso, por supuesto, de pararse frente a los negocios) portando dos carteles y entregando publicidad; hablando personalmente con los consumidores, logrando que empezaran a pensar en los envoltorios de un producto, no sólo la marca o la funcionalidad. Los voluntarios entregaban postales prediseñadas para que la gente le escribiera a las compañías. Esto continuó durante un mes. Entonces les escribimos a todas estas compañías. Algunas de ellas nos respondieron que estaban considerando la posibilidad de realizar un cambio, o que probablemente cambiarían. Inmediatamente, lo publicamos en nuestra revista. Le enviamos cartas a las compañías que decían: “¡Que buena acción comunitaria! Gracias por ser tan buenos ciudadanos corporativos.” Luego logramos un poco más de publicidad cuando obtuvimos una respuesta de distintas compañías. Ralston-Purina decidió no envolver más su alimento para gatos Deli Cat en PVC, comenzaron a usar un HDPE (polietileno de alta densidad) natural que es mucho más reciclable. Inmediatamente les escribimos una carta que decía: “Bien hecho, muchas gracias” y luego lo comentamos en una conferencia de prensa y logramos que los recicladores locales dijeran: “esto realmente ayuda mucho en nuestro proceso, gracias”, y de esta manera logramos toda la publicidad gratuita que podíamos. CHC: ¿Luego de obtener una respuesta positiva de una de las compañías, realizaban otra conferencia de prensa? BP: Si podíamos, sí. Pero no siempre era el caso. Pero sin lugar a dudas lo escribíamos en nuestra publicación y enviábamos información a los periodistas locales que nos podían apoyar y por lo menos poníamos una pequeña nota en el diario. Simplemente seguimos enviando información, e intentábamos hacerlo de manera positiva. Eso era lo bueno que tenía. Sí, estamos preocupados por los envoltorios, pero hay compañías allá afuera que están haciendo las cosas bien; y ese lado positivo funcionó como ejemplo para aquellas compañías que no estaban haciendo las cosas bien. Volvíamos a escribirles a estas otras compañías y les decíamos: “saben que tenemos una nueva empresa que recapacitó. ¿Qué esperan ustedes?” CHC: ¿Les escribían a corporaciones nacionales? BP: Sí, sí. CHC: De modo que su trabajo local tuvo impacto a nivel nacional. BP: Sí. Nos sorprendió el impacto que podían causar unas pocas cartas, postales o llamadas telefónicas. Y de alguna manera era divertido. Pero creo que lo más importante para nuestro boicot era que, no sólo educábamos a la población local, sino que nos asegurábamos de que esa información llegase directamente al fabricante. Todas las compañías recibieron una copia de la información que le estábamos entregando a la gente, donde les informábamos que nos preocupaba el PVC. CHC: Entonces, ¿cuánto tiempo lleva el boicot hasta ahora? BP: Comenzó en abril de 1994. Todos los años realizamos un inventario de los almacenes y publicamos una nueva lista en nuestro boletín y la ponemos a disposición de quien le interese. Estamos inscriptos en Boycott Quarterly, y enviamos información a todo aquel que nos escriba desde allí. De manera que todavía está activo, y alentamos a todos y a cada uno, ya sea dentro de nuestra organización o dentro de nuestro campo de acción de influencia, a que nos escriba o nos llame, y nos comente sobre cualquier cambio que se realice en los productos que ven en las estanterías, ya sea bueno o malo. CHC: ¿Cuántos cambios han presenciado desde que comenzó el boicot? BP: Bien, Ralston-Purina, Helene Curtis; Proctor and Gamble, créase o no, realizaron algunos cambios en algunas de sus líneas. Eso realmente nos sorprendió. Otra compañía local que ha decidido eliminar el PVC de sus productos fue Nike. Trabajamos muy intensamente con ellos, de manera que esperamos haber influenciado en algo. No creo que merezcamos todos los honores, pero sí creo que al menos logramos impulsar algo que ya estaba en proceso. Existe una organización que tiene un campo de influencia mucho mayor al nuestro, Greenpeace. Y ellos también estuvieron trabajando para erradicar el PVC. De modo que ese enfoque educativo está ayudando a nuestro boicot. CHC: ¿Qué consejo le daría a un grupo que nunca antes ha llevado a cabo un boicot, pero que le gustaría intentar realizar uno? BP: No escatimen esfuerzos. Usen todos los medios posibles para lograr que los escuchen. Es importante realizar investigaciones, ya que deben ser capaces de decir: “El policloruro de vinilo es malo por estas razones”. Es necesario poder responder todo tipo de preguntas, provenientes tanto desde los químicos así como desde los consumidores. Para mayor información, contactarse con: Recycling Advocates--32 NE 44th Ave., Portland, OR 97213-2301, (503)230-9513. |